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Cita por la Educación en Buenos Aires

BSAS

Las ministras y ministros de educación y autoridades educativas de América Latina y el Caribe, asistieron a la cita convocada por la UNESCO, el pasado 26 y 27 de mayo, donde plasmaron su compromiso con la recuperación y transformación de sus sistemas educativos para superar la mayor crisis educativa que ha vivido la región desde que se tiene registro.

Los acuerdos plasmados en la Declaración de Buenos Aires, difundida el 31 de mayo, señalan la importancia de actuar con celeridad y trazan los compromisos para la recuperación bajo principios de solidaridad, equidad y justicia educativa, bajo una reforzada cooperación regional. Explicitan que es un imperativo ético priorizar la educación y garantizar  su adecuado financiamiento y voluntad política para ello.

“Reconocemos que vivimos una emergencia educativa derivada del gran impacto de la pandemia sobre nuestros sistemas educativos (…) Reconocemos que la recuperación no puede significar volver a lo mismo”, dijeron los secretarios de Estado de Educación de América Latina y el Caribe en la Declaración de Buenos Aires, documento emanado por la III Reunión Regional de Ministras y Ministros y Ministras de Educación de América Latina y el Caribe desde la capital argentina. En el texto, se hacen un llamado “a trabajar para retornar la esperanza a una generación entera de niñas, niños y jóvenes que podría ver su futuro comprometido si no actuamos con decisión y celeridad”.

La Declaración de Buenos Aires “El derecho a la educación en contexto: recuperar y transformar” incluye las preocupaciones presentes en el Informe regional de monitoreo del ODS 4 – Educación 2030 presentado a los ministros por la UNESCO, UNICEF y la CEPAL. El reporte muestra que aún antes de la pandemia ya se apreciaba un estancamiento en el avance de muchos logros educativos y revela la importancia de reforzar las competencias básicas en lo que la región presenta un gran rezago. “Revertir esta tendencia y recuperar los aprendizajes perdidos debido al prolongado periodo de cierres escolares es una tarea a la que todos los países deben abocarse con celeridad y sentido de urgencia. En este contexto, la colaboración entre países cobra una gran importancia como fuente de aprendizajes y soluciones compartidas”, indicó Claudia Uribe, directora de la Oficina Regional de Educación para América Latina y el Caribe (OREALC/UNESCO Santiago), entidad que organizó el evento junto al Ministerio de Educación de Argentina.

Stefania Giannini, subdirectora general de Educación de la UNESCO, presente en la reunión, indicó que “no hay tiempo que perder en el inmenso desafío que supone la recuperación y la transformación de los sistemas educativos en América Latina y el Caribe. La propuesta de Hoja de Ruta Regional y la Declaración de Buenos Aires plantea un conjunto de orientaciones que apoyarán a los países a que puedan contribuir a fortalecer la arquitectura institucional de mecanismo de coordinación de la Agenda Educativa 2030”.

A su vez, el ministro de educación de Argentina, Jaime Perczyk aseguró que “tenemos que aprovechar este momento histórico como una manera de reinventarnos, porque muchos de los roles y maneras de relacionarnos en el contexto educativo cambiaron”. Agregó que “hay que reimaginar e implementar una educación más pertinente que convoque a la responsabilidad de todos los actores de la sociedad”.

Una declaración para recuperarnos y transformar el futuro educativo

El documento explicita que es un imperativo ético priorizar la educación y que se debe garantizar su financiamiento, el uso eficaz de los recursos y la voluntad política para la recuperación educativa, sin condicionamientos externos que limiten el acortamiento de las brechas y el logro de la justicia educativa y llama a toda la comunidad educativa a reforzar su compromiso en la región.

El texto también hace hincapié en que no se puede volver a la situación anterior a la pandemia, que es necesaria una transformación profunda que atienda factores estructurales y sistémicos provenientes de la “gran deuda e injusticia educativa que arrastra la región”. Para ello propone impulsar acciones regionales que garanticen el acceso educativo y que doten a los estudiantes de lo necesario para afrontar los desafíos globales que amenazan la sustentabilidad del planeta.

La declaración respalda toda cooperación y acciones para el retorno presencial a la escuela y para  recuperar los aprendizajes interrumpidos, reintegrar a quienes abandonaron la escuela y detectar tempranamente a quienes están en riesgo de dejarla. Los ministros hicieron hincapié en dar la atención necesaria al el bienestar, la nutrición y el estado de salud físico y socioemocional de las y los estudiantes, condiciones esenciales para el desarrollo y  el aprendizaje,

Asimismo, el documento reafirma el compromiso con la garantía del derecho a la educación de las personas en situación de movilidad. También emplaza a fortalecer la interculturalidad en los sistemas educativos, potenciando los saberes, conocimientos y lenguas de los pueblos originarios.

Estas conclusiones conforman un mensaje de la región para la pre Cumbre sobre la Transformación de la Educación, que se realizará en París el 28 y 29 de junio, en preparación para la Cumbre sobre la Transformación de la Educación, convocada por el Secretario General de las Naciones Unidas para septiembre de 2022.

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